Tal y como ya hice con mi otro libro Cómo sobrevivir al Juicio Final, esta semana os traigo una Lista de reproducción de Spotify con la Banda Sonora del libro Lejos de algún Lugar.

En esta lista encontrarás canciones que aparecen en el libro; algunas las escuchan mis personajes, otras se mencionan en algún relato o simplemente sonaban en mi iPod mientras escribía “Lejos de Algún lugar” 🙂

ESCUCHAR AQUÍ.

Banda sonora del libro "Lejos de Algún Lugar"

Banda sonora del libro “Lejos de Algún Lugar”

Take Five de Dave Brubeck

Esta canción “no se escucha” (no se menciona) en Lejos de algún Lugarpero sí suena mientras Samantha Bennett, la protagonista del primer relato, El Pequeño Demien, espera en el rellano del dibujante con el que ha quedado a las cinco de la tarde para recoger el retrato de su nuevo personaje para niños.

Por fin llego al sexto piso. Llamo al timbre, pero al instante chasqueo mi lengua al recordar que la primera vez que estuve aquí ya no funcionaba. Así que repico varias veces en la puerta esperando compensar los segundos perdidos.
En el interior suena una música parecida al Jazz; relajante, atrayente, casi hipnotizadora. Vuelvo a golpear la puerta con más contundencia que antes, porque van a dar las cinco y comienzo a impacientarme.

Le Matin de Yann Tiersen

Tampoco en esta ocasión escuchamos el delicioso piano del francés Yann Tiersen, pero sí estuvo presente durante el proceso de composición en mi iPod. Para la escena en que Samantha Bennett, también del relato El Pequeño Demien, termina su nueva novela, yo también estuve como ella sin dormir para sentir esa sensación de amanecer escribiendo (algo que no acostumbro a hacer). Le Matin sonaba, mientras los yermos rayos de luz de la mañana se filtraban por las láminas de mi persiana veneciana.

Antes de imprimirlo, me estiro para desentumecerme. Bostezo, me froto los ojos… Giro el cuello a ambos lados, notando la rigidez de mis cargadas cervicales. Aprovecho para mirar a mi alrededor y comprobar que todo sigue igual; tal y como lo he dejado tras la cena, cuando empecé a escribir el último capítulo que acabo de terminar.

Love Is All Arround de Wet Wet Wet

Love Is All Arround es uno de esos clásicos que uno asocia con películas románticas. Concretamente, esta es la Banda Sonora de Cuatro Bodas y Un Funeral. Sonaba también en mi iPod mientras componía la escena en que Samantha Bennett conoce a su(s) hombre(s) en el metro de Londres.

Un niño que viaja junto a su padre en los asientos de enfrente se acerca a mí con una pila de folios. Me lo entrega. Le sigue su padre.

Bastian’s Happy Flight de Klaus Doldinger

Fundamental pieza de la Banda Sonora de LA película La Historia Interminable, aquella adaptación de finales de los años 70 de la novela de Michael Ende. Tan mágica y evocadora, que Demien, el personaje creado por Samantha Bennett, también escuchaba mientras yo creaba ese mundo en el que cobra vida dentro del relato.

Al leer estas palabras, Demien comprende al fin dónde se encuentra.
Pero inmediatamente después, un rugido bajo sus pies lo sobresalta. Demien siente un temblor en el suelo, que comienza a transformarse en un asfalto adoquinado, extendiéndose como una gota de tinta sobre una servilleta de papel. El tambaleo le hace abrir los brazos como un equilibrista para no caer.

The Blower’s Daughter de Damien Rice

Una de mis canciones favoritas. Hace años que la escucho y no me canso de oírla. Ha formado durante años parte inseparable del proceso de escritura de Próxima Estación: Felicidad. Resuena de fondo en las escenas en que Karel y Eliska se miran el uno al otro en el vagón del tren.

Su diario encuentro se producía cada tarde en el mismo tren, a la misma hora y el mismo vagón. Durante los más de treinta minutos que duraba el trayecto, las miradas entre ellos se sucedían sin que ninguno diera un paso a favor de una conversación verbal. Toda una lástima, ya que la fijeza con que en ciertos tramos del viaje los ojos de Karel se clavaban en los Eliška —sin que ésta apartase la mirada o se atreviera a reprocharle su descaro—, evidenciaba que ambos tenían mucho que decirse.

Una Furtiva Lagrima de Lucciano Pavarotti

La primera canción de la Banda Sonora de Lejos de algún Lugar que sí aparece y suena en el libro. Lo hace en El Fotógrafo que Perdió Su Objetivo. No sabría decirte la de veces que la he escuchado para meterme en la piel de Sebastián durante el proceso de creación del personaje y la escritura del relato.

Una furtiva lagrima de L’elisir d’amore, interpretada por Luciano Pavarotti, sonaba en su tocadiscos Bang & Olufsen color aluminio, modo repetición activado. Los cuatro altavoces que había colgados en las esquinas del comedor prestaban voz al tenor bajo el susurrante crepitar por el desgaste del vinilo.

Y Nos Dieron las Diez de Joaquin Sabina

Segunda canción que también suena de forma clara en el relato El Fotógrafo que Perdió Su Objetivo. Sabina canta de fondo cuando Ángela y Sebastián se conocen en ese Café de La Mandrágora en Madrid.

—Tienes la cara más bonita que he visto en veinticinco años —le susurró él, acariciando con el pulgar su mejilla—. Lo juro por Dios… —Y la besó.
Suficiente. Ángela cayó rendida a sus pies. Aquella noche les dieron las diez y las once; las doce y la una y las dos y las tres… y desnudos al anochecer los encontró la Luna.

Ramito de Violetas de Manzanita

Con esta canción he llegado a llorar mientras escribía. Ángela sufre tras su ruptura con Sebastián, y su llanto desconsolado se vuelve contagioso al verla sentada en el parqué de su casa con los auriculares puestos…

Luego rompía a llorar mirando fotos de cuando era joven, de cuando nació Marta. Álbumes repletos de fotos hechas por Sebastián, en las que ningún otro disparador había intervenido en la captación de los momentos más importantes de su vida. Eso también la entristecía. Porque el ladrón de su felicidad era a la vez autor de las imágenes de sus contadas alegrías.

Por Una Vez de Malú

Esta canción no suena dentro del libro porque no me servía para un relato ambientado en Italia como Incorrespondencia. Y aunque no hubiese sido extraño que lo hiciese, no me parecía coherente que sonara una canción española en una radio de Florencia. Sin embargo, en aquellas palabras de su carta a Bianca, Alessandro se está refiriendo a este Por Una Vez de Malú…

Me enamoraste al cantarme aquella tarde en el coche de camino al centro comercial. A gritos me pedías, como la letra de la canción que sonaba, que te dijese por una vez lo que pensaba, lo que quería y luego me marchase. Debí haberlo hecho. Por el bien de todos.

Ma Che Bello Questo Amore de Eros Ramazotti

Presente en el relato Incorrespondencia. Alessandro y Bianca… Bianca y Alessandro. Prohibida pasión contenida, perversa y tierna entre un italiano de 40 y una niña de 14. Ma Che Bello Questo Amore suena en la radio durante una escapada de Alessandro en coche hacia algún lugar.

Cambié la emisora buscando escuchar algo más alegre, y recordé que Bianca había memorizado Lady Radio en el botón de la estación número tres. Sonaba Ma Che Bello Questo Amore de Eros Ramazzotti. Todo un clásico de nuestros años mozos que hacía siglos no escuchaba.

Venecia Sin Ti de Charles Aznavour

No suena tampoco, pero es una de las melodías que más tristeza me provocan. Venecia Sin Ti, del francés Aznavour, me transporta a Italia. La necesité para escribir Incorrespondencia también.

Lo que sí sé, es que dejé de ir a museos como el de San Marcos o los Uffizi, para quedarme en la galería de arte en que se convertía mi casa los días que ella venía. Dejé de leer, valiéndome de los libros únicamente para observarla desde mi butaca de lectura por encima de la cubierta y deleitarme con sus movimientos. Los había de toda clase: espontáneos, estudiados, inocentes, sensuales… Pero en ningún caso vulgares.

Camins de Sopa de Cabra

Mi canción favorita de Sopa de Cabra. Es en catalán, como todas las del grupo, pero seguro que la entiendes. No suena en el libro, pero forma parte del proceso de escritura y composición de Detalles, el último relato, ambientado en Cataluña.

—Los independentistas os haréis un favor tremendo si entendéis que para hacer avanzar a eso que llamáis vuestro país, el último esfuerzo que debéis hacer es ondear una bandera con rabia e impuesto orgullo. Hacen falta más ideas y menos fanatismos para llegar a alguna parte en la vida.

I’m a Fool to Want You de Billie Holiday

La voz de esta mujer me transporta. Puedo pasar noches enteras leyendo mientras la escucho una y otra vez. Estaba presente durante la composición de varias escenas de Detalles, como esta, concretamente:

—Mierda.
Ha olvidado su cita con Sandra, una chica que conoció en el Jazz Notes dos semanas antes. Llevan saliendo hace días.
Tras un sin fin de timbrazos, salta el contestador.

Malo de Bebe

Y con esta terminaría la lista real de canciones que han influído en la escritura de Lejos de algún Lugar.
Mencionada y reproducida en el portátil de Hugo en el relato Detalles.

Se sienta en el sofá, introduce el Pen Drive en el ordenador y explora su contenido. Recuerda que Estela le dijo que había copiado la música que a ella le gustaba escuchar, por eso se extraña de que sólo haya una canción: Malo de Bebe. Le da a reproducir.

En Algún Lugar de Duncan Dhu

Esta de Duncan Dhu la incluyo porque la hice sonar para elegir el título del libro. Quería ver el posicionamiento SEO de Google que tendría el término “Lejos de Algún Lugar” y saber si competiría con ellos. La canción, el grupo y Mikel Erentxun están sin duda desde hace años entre mis álbumes de iTunes.

Aquí te dejo la lista de reproducción con la Banda Sonora del libro Lejos de algún Lugar.
Espero que la disfrutes tanto como yo…

Nos vamos leyendo, ¿sí?

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